25 de octubre de 2011

Las Pilistras de mi cajón


Algún día responderé a la pregunta que suelo realizar a los demás: ¿Cuáles son tus plantas preferidas?. Algún día, porque tengo que pensármelo detenidamente, dentro mis ‘clasificaciones’ intentaré decidirme. Hay plantas que me gustan por su color, otras por su olor, algunas por su rusticidad, forma de hoja, textura de tronco… Podría seguir y nunca acabar. Pero tengo otra lista de plantas que suelo guardar en el fondo del último cajón, y de las que sólo me acuerdo cuando vienen a mi mente por algún concreto motivo. Son las plantas que me gustan porque han formado parte de mi entorno durante toda mi vida, las plantas que son ’de toda la vida’, como la Aspidistra elatior y Aspidistra variegata, o como mejor las conocemos todos: Pilistras.

Patio andaluz

Este artículo es el que me ha echo pensar en las Pilistras, espero que os guste tanto como a mi.

Canto al Patio de las Pilistras por J.R. Alonso de la Torre. El Periódico de Extremadura.
  
"Los patios extremeños son indicio suficiente para comprender a un pueblo. El exterior de la casa no promete nada. Entras, deambulas, indagas y hay un rumor de agua que anuncia, un vibrar de hojas que sugiere, un niño que canta, un gato escéptico... Te aventuras por el pasillo morisco y hay vaivén de luz tras la cortina de tiras que engaña a las moscas. La atmosfera te atrapa, y andas, y llegas al patio, y descubres un frescor de siglos y pilistras, una abuela que se mece, una tierra que vive dentro y no se vierte.
La abuela surgía tras un macizo de pilistras con un cuenco de gazpacho, con un zumo de limones, con un tazón de leche fría y un plato de roscas fritas... Casas extremeñas de fachada sobria y fondo interminable: dos balcones, una verja, el zaguán, la salita para mirar pasar la gente y después, el pasillo largo y abovedado, las alcobas, las cocinas, los corrales, el tinao, la terraza, el piso de arriba, el patio y las pilistras: hojas alargadas, verdes, brillantes como lanzas vegetales para pelear contra el calor. La pilistra es el toldo de antes, la sombrilla de cuando no había sombrillas, la señal del microclima cuando nadie llamaba así a un rincón fresco en los territorios del sofoco. Las pilistras crecían en los arriates del patio, a la vera del pozo, en la esquina de la sombra. Había pilistras en los largos corredores oscuros y en la penumbra de los salones. Y allí, entre aquella exuberancia reluciente y pinche de moza bien plantada, siempre la abuela con sus obsequios de verano: una raja colorada de sandía, una gaseosa con bolindre, un pay-pay de Nitrato de Chile".

Aspidistra elatior

Es una planta de porte medio (alcanza 1metro de altura), lento crecimiento y muy resistente, apenas necesita cuidados. Es originaria del Este y Sureste Asiático se cree que importada a mediados del s.XIX. Pertenece a la familia de la liliáceas, es herbácea, rizomatosa, con tallos subterráneos. Sus hojas perennes son lisas, de color verde oscuro, brillantes, ovaladas, anchas, coriáceas y puntiagudas. Se arquean elegantemente. El follaje es el principal valor de esta planta, muy utilizada también en floristería. Sus flores son pequeñas, sólo aparecen eventualmente a ras del suelo y sólo duran un día. Es difícil que florezcan en macetas.


- Lugar idóneo: a la sombra tanto en interior como en exterior, no es exigente en luz, excepto la 'Variegata' que necesita de ésta por tener menos clorofila. El sol directo puede quemar las hojas.

- Temperatura ideal: soporta bien temperaturas entre 10 y 15 ºC. No hay que olvidar que es una planta de temperaturas cálidas aunque puede sobrevivir a las heladas si está protegida.

- Cómo cuidarla: prefiere los sustratos porosos y bien drenados. No es recomendable abonarla, y de hacerlo debe ser muy equilibrado y sólo durante los meses de verano. Debe regarse con moderación y muy poco en invierno. La sequedad del ambiente amarillean las hojas.

- Unos buenos consejos: Limpiar las hojas frecuentemente para potenciar el brillo y su bonito color. Para renovar las hojas secas y deterioradas cortarlas a ras de suelo. Si es necesario transplantarla hacerlo en otoño a una maceta más grande. Si se desea multiplicar una planta se dividen las matas cuando termina el otoño.

Es la primera vez que dedico un post. Se lo dedico a mi abuela Benita. Abuelita de pelo blanco y ojos claros, curtida por el trabajo y los años, ejemplo a seguir, a la que la vida no quiso ponérselo fácil. Las Pilistras que guardo en el último cajón son las que de pequeña veía regar descalza a mi abuela, y a su naranjo, geranios, cintas...

Cerraré el cajón con llave, no sea que se me escapen las pilistras...


Imágenes: Google imágenes, y Plantas y Flores
Fuentes: Infojardín, Infoagro

4 comentarios:

Isabel Alguacil-paisajista dijo...

A mí también me recuerdan a mi abuela y al patio de su casa en Granada.. me ha encantado el post..
Un abrazo Sandra!

Sandra Donaire dijo...

jaja creo que a muchos de nosotros nos traen buenos recuerdos!.

Gracias Isabel, y ya sabes ánimo que queda menos!. Un besazo.

JUANI dijo...

El trabajo sobre las pilistras,te ha quedado precioso y la dedicatoria me ha llegado al alma BESOS.

Sandra Donaire dijo...

Muchas gracias. La verdad es que el artículo lo he echo con mucho cariño, y supongo que se nota.

Y la dedicatoria es gracias a los sentimientos a los que algunas veces hay que dejar salir.

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