26 de abril de 2013

Jardines Esotéricos, 'Jardines con mensaje oculto'. El autor, Rafael Blanco Almenta

A lo largo de la historia diferentes culturas han plasmado en su jardines una simbología concreta, basada en la necesidad de estar en contacto con la naturaleza, pero sin olvidar sus creencias, símbolos y ritos religiosos. 

Jardines Esotéricos es una obra muy interesante que aborda este campo. El primer capítulo del libro nos habla de 'Jardines Esotéricos': A Quinta da Regaleira (Sintra, Portugal), y el Parque Güell (Barcelona, España), dos importantes jardines repletos de mensajes ocultos. En el capítulo denominado 'Elementos masónicos del jardín' se describen objetos con una simbología especial. En 'Laberintos Vegetales de España' podemos recorrer jardines muy conocidos y descubrir otros que no lo son tanto con la ayuda de detalladas descripciones, planos e imágenes. Y por último en 'Otros Laberintos de España' se realiza un repaso de otros jardines también merecedores de nuestra atención.

Conozcamos algo más sobre el autor a través de una entrevista que tuvo la amabilidad de concederme.

Rafael Blanco Almenta junto a su libro
¿Cómo y por qué comenzaste a escribir?
Rafael Blanco. Corría el año 1989 cuando empecé a realizar cursos con visitas a jardines históricos en una actitud de actualizar mis conocimientos sobre la flora ornamental. Fue entonces cuando me di cuenta que había un vacío importante en el mundo editorial. Las publicaciones existentes eran pocas y muy localizadas. Fue entonces cuando me decidí a realizar mi primera publicación: Jardines históricos y parques actuales de Andalucía, allá por el año 1988.

¿Fue difícil abrirse paso como escritor en un principio?
R.B. Pues ahora que lo mencionas sí. Después de muchas gestiones para publicar mi primer libro pude localizar una editorial en Málaga que quiso acoger el proyecto, aunque con condicionantes muy fuertes. La primera tirada sería de 3.000 ejemplares, algo hoy impensable, pero había que buscar entidades patrocinadoras de entidad. Al final fue posible, pero no sin realizar un esfuerzo importante que se vio recompensado puesto que el libro vio la luz en Noviembre de 1988 y en junio del año siguiente ya se habían vendido más de 800 ejemplares.

Estatua de Hermes y El Palácio da Regaleira, Sintra (Portugal)
Como autor con experiencia en esta especialidad, ¿qué destacarías de tu última publicación: ‘Jardines Esotéricos’, respecto la primera: "Jardines históricos y parques actuales de Andalucía?
R.B. Esta pregunta me obliga a mirar atrás muchos años. En primer lugar, si he de decir que he mantenido mi línea y coherencia. De hecho he establecido una estructura interna en los capítulos que no he abandonado: localización, historia del jardín, arquitectura del jardín y por último elementos vegetales, presentes en cada uno de ellos. En segundo lugar, mi lenguaje, siempre cercano al ciudadano, así como el hecho de seleccionar sólo jardines que pueden ser visitados por el público en general.
Como elemento diferenciador si puedo decir que la calidad de la fotografía ha evolucionado mucho, creo que para bien. Pero hay una cuestión irrenunciable como es la de seleccionar imágenes que describan al jardín. De hecho, Ricardo Librero dice de mi que soy un historiador de jardines, no por haberme licenciado en la universidad como historiador sino por contar historias de jardines, lo cual me parece muy acertado.


¿Por qué ‘Jardines Esotéricos’?

R.B. Como ya conoceréis mi tercer libro se tituló Jardines Arcanos y de arcano a esotérico, conceptualmente hablando, hay poca distancia, si se me permite la broma. Lo cierto es que después de visitar tantos jardines por España, y fuera de ella, me di cuenta que había jardines que encerraban un mensaje oculto, muchas veces se daba por hecho, por comentado, presente en el imaginario colectivo pero no concretado. Es por eso que quería detallar porqué se producía esa sensación tan extraña en los visitantes de estos jardines. De ahí que me haya detenido en puntualizar uno por uno aquellos elementos que no nos deben pasar inadvertidos en nuestra visita a este o aquel lugar.

Pozo Iniciático Quinta da Regaleira, Sintra (Portugal).
En el fondo una rosa de los vientos sobre una cruz templaria.
Para escribir este libro es obvio que fue necesario una labor de investigación y documentación previa. Imagino que en muchos casos es difícil acceder a la información o incluso ésta es inexistente. ¿Cuál ha sido tu experiencia en este sentido?
R.B. Como dije antes, lo publicado sobre jardines es más bien escaso, especialmente en España, por lo que la labor de investigación previa ha sido complicada. Además en un jardín confluyen estudios multisectoriales (historia, arquitectura, historia del arte, botánica, paisajismo) y abarcarlas todas en una sola persona es cuanto menos que complicado.
En cuanto al acceso a la información he tenido experiencias contrapuestas. En algunos lugares he tenido la suerte de encontrar todo tipo de facilidades como ha sido en mis visitas a la Alameda del Obispo de Córdoba que he tenido oportunidad de fotografiar a 22 metros de altura gracias a sus gestores. Sin embargo en cuanto a su historia la cuestión ha sido bien diferente por no tener acceso a los archivos que hablan de este jardín.

¿Escribes para un determinado grupo de lectores?
R.B. Pues realmente si, para el público en general y me explico. No quería hacer un libro exclusivamente para el técnico en jardinería, sólo para el especialista en historia o para el arquitecto, es decir para estudiosos en la materia que tuviera ya un nivel avanzado de conocimientos. Como podrá comprobar el lector mis libros van dirigidos a divulgar la existencia y la esencia (ontología y teleología del jardín que diría el profesor Rosario Assunto) de los jardines, esencialmente españoles.


Búho en columna. La 'Salamandra Alquímica', el emblema del Parque.
Parque Güell de Antonio Gaudí, Barcelona.
Además de libros también escribes artículos técnicos. ¿Cuál es tu principal aspiración como escritor?
R.B. Efectivamente también he redactado algunos artículos técnicos de los que destaco “Residuos de poda: una asignatura pendiente”, “Derribo sin daños” que delatan mi pasado forestal. Por otro lado he aportado algunas visiones más historicistas como “Jardines para un rey” y “El jardín de Santos, un capricho alicantino”. También he desarrollado una faceta de periodista freelance cubriendo eventos importantes como congresos y jornadas.
Realmente no tengo un objetivo definido como escritor, al menos de momento, puesto que el sector editorial aún no ha hecho una apuesta fuerte por los temas jardineros y creo que es un error porque las actividades medioambientales y el turismo de interior están en pleno auge.

¿Cuál es tu siguiente proyecto?
R.B. Como sabes acabo de publicar mi cuarto libro y ha supuesto un esfuerzo muy considerable, tanto técnico como personal. Ahora estamos centrados en su difusión a través de charlas y presentaciones por doquier. No obstante he realizado una actividad de voluntariado impartiendo una charla-paseo bajo el título de “Cómo fotografiar un jardín” y dada la aceptación que ha tenido no descarto realizar una pequeña guía sobre la materia.
Pero lo que realmente me gustaría sería coordinar una obra en gran formato de un gran jardín español, definiendo las grandes líneas a definir, seleccionando los autores y sus ponencias y aportando, si es posible, las fotografías. Ese gran jardín bien podría ser Moratalla, el jardín de Hornachuelos (Córdoba) ampliado por Forestier a principios del s. XX.

Laberinto en Monte San Pedro, A Coruña
¿Además de los jardines que describes en el libro, qué otro jardín nos recomiendas tanto a profesionales como a aficionados a la jardinería? ¿Por qué?
R.B. Me lo pones muy difícil. Ten en cuenta que llevo más de 20 años visitando jardines por toda España y el extranjero. Pero si me lo permites me quedo con mi querido alcázar sevillano y por una cuestión que pronto vas a entender. En él se dan todos los estilos de jardinería: hispanomusulmán (o andalusí), renacentista, paisajista, además de poseer un laberinto, un órgano hidráulico y una botánica ornamental destacada. Eso en el Sur, pero en el Norte no me puedo olvidar del Pazo de Oca, un lugar para sentarse y escuchar el murmullo del agua correr. Del Mediterráneo me quedo con Santa Clotilde y el botánico de Blanes, jardines que valientemente miran al mar.
Pero hay jardines también que están sufriendo el mayor de los olvidos como es el de la Abadía (Cáceres) y otros que quedan cerrados a los ojos del público y que deberían ser declarados Bien de Interés Cultural.

Como apasionado de la jardinería… Un olor, un color, un material, una flor, un arbusto y un árbol.
- Un olorel de las hojas de los chopos en invierno caídas en el suelo.
Un colornaturalmente el verde porque también es el color de la esperanza.
Un materialel agua. Como elemento transformador, con la paciencia necesaria que nos falta a los humanos.
Una florla glicinia (Wisteria sinensis).
Un arbusto... la celinda (Philadelphus coronarius)
Un árbol el algarrobo (Ceratonia siliqua) como autóctono y el baobab (Adansonia digitata) como exótico.


Gracias por todo.

Esfinge vertiendo agua en conchas gigantes. Jardín de Las Muñecas, Ronda, Málaga
Jarrón de la Fuente de la Abundancia, al fondo la Torre
da Regaleira, Sintra (Portugal)



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