16 de noviembre de 2016

Paisajes Reales con... Marta Puig

Es un verdadero placer daros a conocer a Marta Puig de la Bellacasa a través de ésta entrevista. A los que aún no sabésis de ella, su blog 'Domingo en el Jardín', es uno de los más leídos del sector. Con Marta comparto muchas cosas, no sólo una profesión y la pasión por ella. Através de los interesantes artículos de su blog busca, al igual que yo en Paisajes Reales, aporta visibilidad al Paisajismo intentando que tenga el lugar que se merece.

Marta Puig es una profesional con casi 10 años de experiencia en el sector. Es Ingeniera Agrónoma por la Universidad Politécnica de Madrid y Arquitecto Paisajista tras estudiar el Máster de Arquitectura del Paisaje en la Universidad de Sheffield en el Reino Unido y ser colegiada en el Landscape Institute. 

Ha trabajado en el Reino Unido para LDA Design en varios proyectos de parques públicos y/o para promotores así como masterplans y proyectos de urbanismo -fue participe en el Proyecto de los Parques de las Olimpiadas de Londres 2012- y volvió a España de la mano de Fernando Caruncho, donde trabajó en su estudio hasta la inauguración de los Jardines de Pereda en Santander por Emilio Botín -bajo el paraguas de Renzo Piano-. Y fue hace tan sólo dos años cuando finalmente decidió comenzar su andadura en solitario haciendo trabajos por toda España. Ahora con proyectos en construcción en Madrid, Ciudad Real, próximamente en Sevilla y tal vez en Mallorca.

Paisajes Reales con... Marta Puig


¿Qué te movió a trasladarte a Inglaterra?  
Marta Puig En mi último año de Agrónomos me apunté a varios cursos de jardines e hice prácticas en un estudio de paisajismo, supongo que estaba inquieta y no acababa de saber qué era lo que quería hacer, así que eso me ayudó a tomar la decisión de convertirme en Paisajista. Pero yo quería diseñar y decidí marcharme a Inglaterra porque no encontré ningún master en España que me interesara y que creyera me daba oportunidades suficientes para dedicarme a ello. Yo soy ing. agrónoma luego no tenía problemas con las plantas, su ecología, su cultivo… pero no sabía nada sobre diseño. Y busqué un Master (MA) de 2 años (1 año me parecía escaso) y me fui a la Universidad de Sheffield.

¿Cómo fue tu experiencia profesional en Inglaterra? ¿fue difícil introducirte en el mercado profesional de este país? 
MP En el MA se hacía un día de puertas abiertas donde se invitaban a estudios de paisajismo a conocer a los estudiantes y sus trabajos de fin de master, venían socios y directores exclusivamente. Me salieron 3-4 entrevistas en una mañana. Esto fue un mes de Julio, y en Septiembre, tras entregar mi tesina, empecé a trabajar en Oxford en LDA Design. Estuve 5 años con ellos y me dieron la oportunidad de trabajar en proyectos que jamás hubiera imaginado. 
Todavía tengo grabado en la memoria el día que el socio de la oficina -el mismo que me contrató-  con cierto secretismo llamó a su equipo de paisajistas internacionales (éramos 3 en Oxford) para decirnos que estaba montando el equipo de diseño que desarrollaría junto al estudio de Hargreaves Associates los Parques de las Olimpiadas de Londres 2012, y quería incluirnos como parte del equipo. Salimos eufóricas. Ahora bien, curramos -los siguientes meses- como bestias.

Jardín en la Sierra de Madrid, Navacerrada (Madrid)

¿Para ti que es el Paisajismo?
MP Uno va cambiando su definición a lo largo de los años. En el Master se discutía sobre si la arquitectura del paisaje era una forma de hacer arte. Un arte olvidado.

En el master investigando sobre arquitectos paisajistas y el arte del paisajismo me encontré con esta cita de un arquitecto paisajista modernista danés C. Th. Sorensen (coetáneo de Geoffrey Jellicoe y Thomas Church): "Existen jardines de muy diversas formas creados muchas veces tan sólo desde el punto de vista de ser hermosos. Sin embargo, para mucha gente la idea de la jardinería como arte es todavía desconcertante o completamente extraña".

Durante esa época me hinché a estudiar a los arquitectos paisajistas modernistas americanos donde el paisajismo era una revelación, una manera de hacer ARQUITECTURA DEL PAISAJE -en mayúsculas- y crear paisajes: algo que incluye jardines, parques, plazas y todo aquello que tenga que ver con el espacio que sólo tiene de techo el azul del cielo, y que además para que funcionen deben ser no sólo bellos sino funcionales y responsables con el medioambiente y con todo lo que nos rodea. 
Ellos piensan (y todos deberíamos) que el lugar rige el diseño y que éste encaja en ese lugar determinado (igual que antes que ellos Alexander Pope y seguro que muchos más), pero he ahí su dificultad. En el paisajismo no existe la tabla rasa -el clima, el suelo, las plantas, las vistas, el cielo, la luz, el agua, sus usos, su historia… - todo define un lugar y lo distingue de otro, así que jamás pueden ser exactamente iguales si hablamos de paisajismo. En cualquier caso hoy en día en España cuesta mucho explicar qué hace un paisajista. A lo mejor se entendería mejor si consiguiéramos llamarnos arquitectos paisajistas, tal vez.

Los Jardines de Pereda, Santander (España)
Últimamente para que la gente entienda el alcance de nuestra profesión en otros países siempre pongo el mismo ejemplo. La fuente en Nueva York monumento a las víctimas del 11-S la ideó un arquitecto joven que ganó un concurso cuando al parecer aún no había puesto ni un ladrillo en su vida profesional (olé por él y olé por el jurado), pero para llevarlo acabo el jurado le dijo que no lo podría hacer sin un arquitecto paisajista, que tenía que buscar a uno, era prescriptivo, si no, adiós a su idea pues él sólo no era capaz de integrarla en el conjunto, y querían un espacio abierto. Pues bien Peter Walker no es arquitecto ni construye casas -nada más lejos- es arquitecto paisajista y uno de los más reconocidos internacionalmente. Y si, consiguió el trabajo, y fue su estudio quien dirigió el proyecto… y es más, podría extenderme en lo increíble de cómo se ha llevado a cabo y en la tecnología que se ha desarrollado para hacerlo posible, pero eso da para otra entrada.

Otro ejemplo bastante bueno y que conozco de cerca. Los Parques de las Olimpiadas de Londres 2012. Es el parque más grande construido desde la época victoriana. El comité de diseño encargó a un arquitecto paisajista dirigir el proyecto (LDA Design y Hargreaves Associates), ellos decidían dónde debían colocar todas y cada una de las instalaciones asegurándose de crear un parque increíble. La idea del proyecto, la concepción de éste -y la imagen que se vendió- radicaba exclusivamente en el paisaje, y con cientos de equipos multidisciplinares se colocó a un paisajista a dirigirlos a todos para que nadie se desviará del objetivo final, de lo que querían que fuera y de cómo debía vivirse y verse el parque.

Queen Elizabeth Olympic Park, Londres
E ahí la diferencia de unos proyectos a otros, si el objetivo es mejorar el paisaje, el que dirige el proyecto tiene que tener muy clara la idea y sus objetivos porque en un proyecto siempre hay tantas variables, tantos impedimentos, que o se tienen claro los objetivos y se lucha por conseguirlo y encontrar las soluciones que lo hagan realidad - a veces en contra de muchos- o al final uno tiene un proyecto igual a todos los demás, sin chispa y sin gracia e incluso aburrido.


¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?
MP Me gusta la obra de Dan Kiley, Isamu Noguchi, Luis Barragán, Lawrence Halprin, Peter Walker, Martha Schwartz, Kathryn Gustafson, Dan Pearson, Jacques Wirtz, Paolo Pejrone,  -y sin entrar en los súper clásicos- pero lo que más me une a ellos es su forma de ver y hacer arquitectura del paisaje (o jardines indistintamente). Hay una filosofía y una literatura detrás que me inspira. Por eso hay gente como Vita Sackville-West que me encanta leer e imaginar rodeada de flores. 

Es una pena que los paisajistas españoles o mediterráneos no publiquen sus obras. El paisajismo no permanece, el viento, el tiempo, la erosión, la dejadez, las plagas… se lo llevan, y si uno no publica sus trabajos estos se pierden y con ellos todo lo que aprendieron -coarta el futuro de muchas generaciones-, es terrible, es imposible aprender y mejorar así, sin saber en qué aciertan o erraron los que iban antes que tu -el paisaje es algo que necesita años para evolucionar y para ver los resultados de ciertas actuaciones, la inmediatez no existe, por eso ayuda a desarrollar la paciencia-.
Jardín en Asturias
Esta lista es sólo por nombrar unos pocos, pero es larga. Y no te voy engañar, también soy fan de Fernando Caruncho, pero de una manera muy distinta, aunque obviamente me inspira y mucho. Lo considero mi maestro en España, después de trabajar con él casi 3 años -me ofreció un trabajo y me trajo de vuelta a España-, me ha enseñado a ver el paisaje y lo que realmente significa. Y muchas más cosas la verdad. Pero, en resumen yo diría que diseñar el paisaje implica dialogar con él (y llegar a acuerdos). 

En tu caso, ¿Cómo es la relación paisajista-cliente?
MP Al cliente hay que ilusionarle, no sólo con cosas bonitas pero siendo honesto y transparente. 
Yo siempre envío una propuesta de ideas y honorarios (todo escrito con algunas fotos). Pero lo primero que describo y dejo bien claro son los objetivos del proyecto. Es mi brief -lo que queremos conseguir-.
Hay gente que sólo quiere un espacio funcional, pero por lo general -si llaman a un paisajista- también quieren algo bonito, con gusto, elegante, ó ‘a su gusto’… Bueno, pues eso es importante fijarlo como una prioridad, si no lo que yo les proponga no tiene una base y se diluye a medida que avanza el proyecto. 
Invierto mucho tiempo y recursos en cada proyecto, invierto en mi biblioteca y en mi educación de paisajista, me gusta hacer mucho research, soy perfeccionista, y me gusta presentar las cosas bien. Si la gente te valora y ve el trabajo que hay detrás es más fácil inspirarles y emocionarles durante el proceso y así, si es posible hacer un trabajo excepcional. 
Desgraciadamente un buen proyecto no depende de uno sólo. Las relaciones con clientes y otros profesionales son fundamentales. Hay que nutrirlas, así que en mi opinión yo creo que hay que ser generoso, educado, profesional y honesto; y sobre todo aceptar los errores y los éxitos como lo que son y aprender de ellos.

Un olor, un color, un material, una flor, un arbusto y un árbol, tus preferidos.
MP Una Semana Santa aterricé en Sevilla, salí del AVE y cogí el coche para ir a casa atravesando el centro. Recuerdo sólo el olor a azahar de los naranjos y del incienso entremezclado. Y la luz de aquel día.  Me gustan los verdes, los ocres y los azules. Y me gusta llegar a casa por la noche oliendo el jazmín. Realmente no soy de una flor, un arbusto o un árbol, es el conjunto el que lo hace especial.

Fotografía de Marta Puig
La arquitectura del paisaje es una profesión reconocida y valorada en Inglaterra. Este país forma parte de la historia del paisajismo y del diseño de jardines. ¿Qué oportunidades existen hoy en día en este país?
MP Volví a España en el 2012, y no voy a negar que he pensado en volver (estuve allí 7 años). Creo que allí existen posibilidades y hay más movimiento, incluso ahora después del Brexit -si uno quiere irse-. Realmente ser paisajista es más fácil fuera de España. En todos lados hay que trabajar mucho si tienes ambición, pero sentirse valorado es fundamental para crecer profesionalmente, y aquí a veces uno tiene que sacar esa ilusión de dentro y eso implica mucho desgaste -tenemos una profesión un tanto peculiar reconocida y valorada en prácticamente todos los países a donde vayas menos en España. 

Conoces la situación actual de los Paisajistas en España, apenas tenemos peso profesional en nuestro propio sector. En comparación con lo que has vivido en Inglaterra: ¿Qué crees que falla?, ¿Cómo nos afecta?
MP Los españoles damos por hecho muchas cosas, que el campo, los cultivos, la tierra, y los bosques se cuidan solos y que nadie ha tenido nada que ver en su composición cuando el hombre es el primer culpable… Pensamos que la belleza del paisaje la da sólo la luz y que el simple hecho de ser mediterráneo ya es el sumo. Pero la realidad es que no somos capaces de apreciarla, no la vemos en su esplendor, ni la valoramos. El problema es que el paisaje se pierde, se degrada y se transforma, y lo que no se cuida y se culturaliza desaparece, y se queda en ruinas.

Y luego está el tema profesional, las universidades, los colegios, etc… Yo soy ingeniera. Y lo sé desde dentro. Las Escuelas tienen que cambiar y sus profesionales evolucionar a conciencia y en ética. Ni los ingenieros, ni los arquitectos son impunes a haber hecho de este país un lugar con mucho más ladrillo, históricamente han usurpado una profesión que no les compete, uno no puede ser paisajista y educarse en materiales como el ladrillo y el hormigón -muy útiles por cierto-. Es la antítesis total. Uno no puede romper las reglas, diseñar, y crear espacios hermosos si todo se rige según unas normas, unas prácticas y cálculos perfectamente cuadriculados como en la mente de un ingeniero. Hay que romper barreras. Es una profesión diferente.

West Park Gateway Hull, Hull (Reino Unido). Dentro del equipo LDA Design
Además, ya no existe una jerarquía de profesiones. Eso ha cambiado y si existen los equipos multidisciplinares es por que cada uno de componentes vale su peso en oro. Todas las disciplinas lo saben. Los concursos, las competiciones están todas reservadas legalmente a ciertos Colegios Profesionales, va en contra de la tendencia a creer mentes que piensen diferente y que con ayuda de los técnicos, consultores e ingenieros de equipos competentes saquen adelante proyectos excepcionales y fuera de la norma. 

Mucha gente no es consciente de que en las ciudades la mayor parte de los árboles están mal plantados, son árboles torturados y moribundos, apelmazados entre decenas más, limitados para crecer en todo su esplendor y convertirse realmente en un Árbol fiel a su especie, y justamente a éste pobre que está deseando una muerte digna, se le venera al no querer reemplazarlo y con esa decisión se condena a todos los que vienen detrás. Es imposible empezar la casa por el tejado.

World Gardening Cup Japan 2016 Balcony Competition
Vivimos en un país hipócrita e inculto respecto al paisaje. Si uno quiere un país con más naturaleza, más sostenible, con más parques, con más paisajes, con árboles en las calles, con corredores verdes, donde la naturaleza bulla desde dentro, se recicle, evolucione, donde haya espacios para respirar mejor el aire, andar, ver el cambio de las estaciones… ¿a quién tiene que llamar? mucha gente no sabe responder a esta pregunta. 

Nuestra profesión no es elitista ni sólo para ricos. Es un percepción totalmente fuera de lugar y creada por unos pocos para hacerse su propio nicho. ¿Acaso la naturaleza no es de todos?, acaso no todos pagamos el espacio que hay entre nuestra casa y el colegio o el trabajo, ¿la calle no es de todos? Si queremos disfrutar de más tiempo al aire libre en nuestras ciudades o en el campo, ¿no debemos exigir más de ese espacio? La calle también es paisaje. Nosotros, todos, lo agradeceríamos.



Web: www.martapuig.es
Instagram: thelandwoman
Facebook Marta Puig
Twitter TheLandwoman

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