25 de enero de 2017

Jardín de la Fundación Calouste Gulbenkian, Lisboa

Un recorrido personal, por Puy Alonso de Irati. Proyectos de Paisajismo

Construido en la década de los 60 es uno de los jardines más emblemáticos del movimiento moderno en Portugal y constituye, sin duda, una referencia para el Paisajismo portugués que no deja indiferente al foráneo que a él se acerca en nuestros días. Es un jardín en el corazón de Lisboa, abierto al público, por donde pasear y disfrutar de un trozo de naturaleza de gran atractivo y belleza. 

El proyecto se remonta a 1958, cuando la Fundación encarga a los arquitectos paisajistas Antonio Viana Barreto y Gonçalo Ribeiro Telles el Proyecto del Jardín de las Instalaciones Provisionales de la Fundación (mientras esta construía su edificio definitivo) y un estudio de conservación y mantenimiento del Parque de Palhavã, antiguo parque sobre el que se asentará el futuro jardín de la fundación y del que se respetaron algunos ejemplares arbóreos, que daría origen al futuro jardín.

Boceto Perspectiva. Libro: O Jardim. Fundação Calouste Gulbenkian,  Carapinha, A. Y Treib, M. (2006)
Del proyecto, además del diseño general y su estrecha relación con el edifico, se consideran de especial interés las soluciones técnicas que se desarrollaron por considerarse muy innovadoras para la época, sobre todo en la relación del edificio y el jardín, el sistema de drenaje y aprovechamiento del agua, el sistema constructivo del lago y la creación artificial del ecosistema relacionado con el mismo y sus márgenes, así como las técnicas de plantación del arbolado sobre la cubierta del aparcamiento subterráneo.

El jardín se desarrolla, como se ha comentado, en los terrenos de la Fundación Calouste Gulbenkian, como un elemento esencial junto con el edificio de museo. El diseño del parque se basa en una geometría sutil que se desarrolla a través de un recorrido que huye de ejes rectilíneos, creando diferentes escenas. A través del tratamiento del espacio se nos invita a pasear por el jardín para descubrir una secuencia de ambientes más o menos abiertos según el empleo de la vegetación, donde contemplar, descansar o jugar. 

El uso de las especies vegetales, su selección y disposición, busca intencionadamente la celebración del paisaje portugués y el lenguaje de las diferentes formaciones seminaturales que le son propias: el bosque, la orla, el claro. Los espacios alternan luces y sombras, pequeños espacios recogidos y aperturas a visuales hacia el edificio del museo y el lago. 

Boceto Sección. Libro: O Jardim. Fundação Calouste Gulbenkian,  Carapinha, A. Y Treib, M. (2006) 

En el año 2000 se procedió a la elaboración de un proyecto de rehabilitación del jardín por parte del mismo Ribeiro Telles para recuperar algunas zonas deterioradas. Se mantuvo la estructura y propuso algunas intervenciones de orden estético y ecológico. Se consolida la orla de protección, se refuerzan las vistas y se redefinen las zonas de prado y césped, se amplía el sistema de caminos para acceder a otros espacios.  
Adentrarnos en este jardín es casi olvidarnos de que nos encontramos en la bulliciosa Lisboa. La masa arbórea que refuerza el límite del parque, logra reducir el ruido de la calle, incorporando además refugio para gran número de aves que nos alegran con sus cantos y hacen de este espacio un ecosistema de gran riqueza en un entorno urbano.

Fotografía de Puy Alonso
La primera vez que visité el jardín de la Fundación Calouste Gulbenkian fue en septiembre de 2012. Lo primero que me llamó la atención al atravesar sus puertas fue percibir una invitación implícita a recorrerlo. Yo no había leído nada sobre cuáles fueron las intenciones de sus creadores al proyectar este jardín. Me gusta tener una primera aproximación a los sitios, podríamos decir, de tipo intuitivo. Atender a la primera impresión que me suscitan. Observar y preguntarme para poderlos experimentar. Recorrer y sentir para empezar a comprender.

El segundo aspecto que me llamó la atención fue el tratamiento del espacio y de la luz, sus evocadores contrastes: rincones y espacios abiertos, detalles y horizonte, sombra y luz.

Fuente Caixa de Luz
El recorrido es una aventura, una fuente de sorpresas, porque te permite ir descubriendo poco a poco cómo es el jardín, cuáles sus elementos y sus protagonistas. Encuentras rincones que te invitan a descansar y mirar lo que ocurre alrededor sin ser visto, explanadas al sol para jugar u observar a los habitantes del jardín. Los senderos te ofrecen oportunidades para nuevas experiencias. Tienes que decidir cuál tomar y sabes, que si eliges uno, quizás te pierdas algo interesante, pero siempre podrás volver a recorrerlo otro día y te volverá a sorprender. Igual que un paseo por el bosque, por una región desconocida o por un paisaje familiar, la sorpresa está siempre presente. Siempre habrá algo nuevo porque es un elemento vivo, que cambia y se transforma y que interpela al que lo visita.
Un jardín como el de la Fundación Calouste Gulbenkian es un ejemplo de una buena obra de paisajismo, no reductible a ornamento, sino un paisaje creado para el hombre y también para la fauna que en él encuentra cobijo y alimento. Si pasáis alguna vez por Lisboa no dejéis de visitarlo, merece la pena recorrerlo y dejarse sorprender por un trozo de naturaleza en la ciudad.


Si queréis saber más:
Proyecto y Obra: 1958 – 1969.
Lugar: Av. de Berna 45A, 1067-001 Lisboa, Portugal
Página web de la Fundación Calouste Gulbenkian
https://gulbenkian.pt/jardim/
Carapinha, A. Y Treib, M. (2006) O Jardim. Fundação Calouste Gulbenkian. Lisboa. (bocetos extraídos de este libro)


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